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Todo lo que debes saber sobre las artes marciales antes de apuntar a tu hijo

apuntar a un niño a artes marciales

Desde qué estilos enseñan hasta cómo encontrar el dojo adecuado, hemos preguntado a «padres karatecas» sus mejores consejos para que los niños se inicien en las artes marciales.

Hay muchas razones que pueden llevar a un niño a practicar artes marciales; algunos niños buscan aprender defensa personal y otros aumentar un poco su nivel de disciplina.

Independientemente de la razón por la que un niño acabe apuntándose a clases de karate, una cosa es cierta; en un primer momento, apuntarse a clases de artes marciales puede resultar un tanto confuso.

Entran en juego numerosas variables que nos sitúan ante una difícil elección. ¿Aikido?, ¿Karate?, ¿Jiu-jitsu?, ¿Judo? ¿Krav Maga?…, cada una de esas disciplinas enfatiza diferentes habilidades y prioridades.

Además, debemos considerar seriamente otros factores como el dojo o el sensei.

La búsqueda de una escuela de karate puede resultar abrumadora para los padres que no tienen experiencia en las artes marciales.

Por eso, para este artículo nos hemos puesto en contacto con padres que sí tienen experiencia. Hemos encuestado a un puñado de «padres karatecas» que actualmente tienen hijos matriculados en clases de artes marciales o que llevan mucho tiempo practicándolas y ahora están introduciendo a sus propios hijos.

Si te estás planteando que tus hijos se inicien en alguna de las muchas modalidades de artes marciales, las siguientes consideraciones te serán muy útiles.

¿Qué esperas que aporten las artes marciales a tu hijo?

El objetivo es: ¿enseñarles defensa personal?, ¿ayudarles a desarrollar su autoestima?, ¿estar en forma? o ¿inculcarles un sentido de la disciplina?. Los niños que practican artes marciales obtienen muchos beneficios, pero es importante establecer cuáles son los que estamos buscando.

Antes de iniciarte en la tarea de recopilar información, deberías preguntarte: «¿Qué deseo que mi hijo obtenga de todo esto?.»

Difícilmente alguna modalidad de arte marcial pueda realmente enseñar verdadera defensa personal a niños de 4 años, pero sí puede ser una buena edad para empezar a trabajar objetivos.

Si no sabes mucho de las artes marciales puedes tender a pensar que básicamente son todas iguales. Tomar una decisión después de informarte te ayudará a elegir la mejor modalidad.

Algunos padres encuestados nos dicen, por ejemplo: «yo no iniciaría a un niño de 4 años en el Tai Chi porque requiere mucha paciencia». El jiu-jitsu brasileño, sin embargo, es muy táctico y requiere de una memorización muy exigente.

Aunque es bueno empezar de pequeños, esa exigencia podría resultar frustrante en el caso de algunos niños.

Por otro lado, modalidades como el Kung Fu requieren pasar mucho tiempo sentados en varias posturas durante mucho tiempo y eso no es fácil para los niños.

Los estilos que resultan más atractivos para niños más pequeños son los que se basan más en la lucha, como el judo o el aikido.

artes marciales para niños

Algunos padres que han participado en estas aportaciones señalan que, aunque se trate de un arte marcial afrobrasileño, la capoeira ofrece muchos beneficios, como la flexibilidad. La capoeira es más bien una danza cooperativa y tiene un espíritu muy diferente al de las artes marciales asiáticas.

Quiero apuntar a un niño a artes marciales y no sé qué debo tener en cuenta

La escuela y el sensei

La escuela en sí y el propio sensei pueden llegar a ser más importantes que el estilo de arte marcial.

No creo que un estilo destaque especialmente sobre otro cuando se trata de artes marciales para un niño de 4 años. Tae Kwon Do, Judo, Jiu-Jitsu… Realmente sería importante tener alguna referencia de la escuela y del instructor.

Puede merecer la pena, aunque las instalaciones estén un poco más lejos, encontrar un dojo con un sensei con ciertas referencias.

La palabra sensei se traduce como ‘maestro’. En esencia, estás eligiendo un profesor para tu hijo.

Elige tu Dojo con cuidado

Asimismo, el consejo más importante en el que insistieron todos los padres fue el de elegir bien el dojo. El dojo tiene que ajustarse a tus necesidades y a las de tu hijo y encontrar uno bueno puede ser difícil.

Todos recomiendan visitar varias escuelas. A veces, éstas ofrecen pruebas gratuitas que puedes aprovechar para observar las clases. Esa primera sensación que te da un lugar puede ser suficiente para seguir adelante o descartarlo.

Aprovecha la ocasión para preguntar sobre las clases y si puedes, observa cómo los alumnos responden al instructor y cómo éste dirige a los alumnos.

Ve a la escuela, observa la clase, fíjate en los alumnos mayores. Observa si están atentos y concentrados o si parecen descuidados, porque eso es un indicio de lo bueno que es el profesor.

Desde nuestro punto de vista, desconfía de las escuelas de artes marciales que parecen funcionar más como clubes de lucha.

elegir dojo y sensei

Incluso si tienes un dojo cerca que te resulte conveniente, el objetivo es encontrar un lugar donde tú y tu hijo os sintáis cómodos.

Queréis un lugar al que os entusiasme ir y al que queráis volver cada semana, donde tu hijo pueda desarrollar un verdadero amor por las artes marciales. De lo contrario, acabará abandonando.

Márcate unas expectativas flexibles

No esperes que tu hijo sea Bruce Lee después del primer día, ni del primer mes y ni siquiera del primer año. Uno de los mayores conceptos erróneos sobre las artes marciales es que los niños serán buenos en la lucha en seguida.

Los padres suelen tener perspectivas poco acertadas sobre lo que son las artes marciales. La evolución en el deporte o en cualquier disciplina no es cuestión de magia, ¡es trabajo duro!.

No te preocupes por la edad

Empezar pronto ayuda a eliminar el miedo a ser golpeado. Naturalmente, esto depende del estilo de artes marciales que elijas, pero cuanto antes pongas a tu hijo a entrenar, menos miedo tendrá de recibir golpes.

Desconfía de los contratos a largo plazo

Las escuelas de artes marciales se parecen mucho a los gimnasios en el sentido de que suelen imponer contratos a largo plazo o anuales, sabiendo perfectamente que la gente abandona o acude con poca frecuencia.

Ten cuidado de no pagar demasiado dinero por adelantado, sobre todo si no estás seguro de que tu hijo vaya a disfrutar o a seguir con el curso.

Los gastos de la mensualidad de la escuela no son todo, prepárate para otros desembolsos como cinturones y torneos.

Las artes marciales no son gratis, pero puede ser una inversión que merezca mucho la pena a largo plazo.

No cedas fácilmente a las quejas de tus hijos

Aunque les guste, tus hijos se quejarán. No debería sorprenderte que en algún momento protesten y se quejen. Es normal que no les apetezca ir a entrenar algunos días.

artes marciales y niños

Si realmente disfrutan practicando y no es algo que hagan de forma forzada, se les pasará.

 

La práctica de artes marciales fomenta en los niños el respeto, la confianza y el esfuerzo. No sólo proporcionan un excelente entrenamiento físico, sino que además, se divierten.

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