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Cómo enseñar a tu hijo a jugar al ajedrez

enseñar a tu hijo a jugar al ajedrez

Jugar al ajedrez tiene tantos beneficios maravillosos para el cerebro que es habitual que muchos padres y maestros se preguntan cuál es la mejor manera de enseñar ajedrez a los niños. Después de todo, aprender a jugar al ajedrez puede parecer algo sumamente complicado y exigente, incluso para los adultos. ¿Se puede enseñar a un niño algo tan complejo?.

Después de hacernos esta pregunta muchas veces, hemos pensado que la clave para que un niño aprenda a jugar al ajedrez es que lo vea como algo divertido. Aquí te traemos los mejores consejos para introducir a los niños en este maravilloso juego.

¿Puede ser el ajedrez un juego divertido para los niños?

Resulta bastante evidente que hay más probabilidad de que los niños participen en algo si lo disfrutan. El deseo de un niño de jugar y divertirse es saludable y a su vez, es su manera de percibir el mundo y relacionarse con él.

Esa idea puede ser un arma muy poderosa en tu objetivo de enseñar a tus pequeños a jugar al ajedrez. A continuación te presentamos algunos consejos para que aproveches al máximo esa necesidad innata de divertirse que tienen los niños y puedas conducirlo al aprendizaje del ajedrez.

No te concentres solo en las reglas

A veces nos olvidamos de que el objetivo de tener reglas en un juego es, en realidad, conseguir que éste tenga una estructura y se convierta en algo divertido.

Las reglas están destinadas a aclarar lo que puedes y no puedes hacer para darle al juego el nivel correcto de desafío, mantenerlo interesante y mantener un sentido de justicia entre los jugadores. Las reglas deberían estar ahí para hacer que el juego sea agradable y fluido.

niños aprenden ajedrez de manera divertida

Cuando un niño está aprendiendo ajedrez por primera vez, algunas reglas pueden hacer que el ajedrez parezca demasiado difícil, inaccesible o restrictivo. Si una regla le impide divertirse, simplemente deséchala hasta más tarde, cuando tenga sentido volver a agregarla.

Por ejemplo, si un niño que está aprendiendo quiere mover todas las piezas como peones, reanudar un movimiento que hizo o cambiar de lado a la mitad del juego … ¿por qué no dejar que lo intente?. El punto es mantenerlos comprometidos y conseguir que, mientras aprenden para poder llegar más lejos, las cosas sigan siendo divertidas. Si hay reglas que impiden que esto suceda ahora, déjalas a un lado para más adelante.

Juega a su nivel

Esto es algo bastante obvio para la mayoría de los padres, pero vale la pena recordarlo. El nivel de juego y el nivel de exigencia con el que afrontes las partidas con tu hijo, puede ser una parte importante del éxito que tengas enseñándole ajedrez. Jugar al nivel de un «niño» es solo una manera de encontrarlos en su desarrollo para que puedan aprender de manera más efectiva.

A veces, eso significa ser «benévolos» con ellos, darles ideas sobre lo que podría o no ser un buen movimiento y permitir que el niño tenga éxito capturando piezas y ganando partidas.

No significa necesariamente dejarlos ganar siempre. Significa jugar adaptándonos a su nivel aunque eso suponga jugar por debajo del tuyo. Después de todo, cometer errores es una excelente manera de aprender.

Cuando estamos aprendiendo algo por primera vez, es útil y alentador experimentar “victorias” tempranas para tener la confianza necesaria que nos permita seguir aprendiendo.

Enseñar ajedrez a un niño no es muy diferente de cualquier otra materia que queramos enseñarle. Permítele aprender a un ritmo que coincida con su edad, su estilo de aprendizaje y su nivel de interés. Esto significa observar al niño para saber qué ritmo le funciona mejor, así como preguntarle directamente si quiere aprender más o simplemente jugar de acuerdo con las reglas que ya conoce.

Ve poco a poco

Comienza con versiones simplificadas de las reglas del ajedrez. El ajedrez es un juego apasionante, con una enorme profundidad estratégica y eso puede llevarte a querer trasmitir demasiada información de golpe.

No intentes enseñar todas las reglas a la vez. Es mucho más divertido y menos abrumador comenzar jugando con reglas de ajedrez simplificadas. Una vez que se haya familiarizado con las reglas simplificadas, podrás agregar gradualmente más reglas hasta que termines jugando con todas las reglas estándar del ajedrez.

Mientras tanto, sé paciente y positivo. El ajedrez tiene innumerables beneficios y enseñarle a ganar no tiene por qué ser precisamente el más importante en el desarrollo personal del niño. Cometer errores es parte de la esencia del juego; gracias a ellos podemos estar alerta y mejorar nuestras estrategias. ¡Enséñale a afrontar sus errores de forma positiva!.

Permítele compartir su nueva pasión

Dale a tu hijo la oportunidad de jugar al ajedrez con frecuencia. Es posible que él o ella quiera jugar al ajedrez con más frecuencia de lo que tú quieras o puedas jugar. Si es así, ¡es genial!. Puedes plantearte apuntarlo a una escuela de ajedrez donde profesionales muy capacitados sabrán encontrar la mejor manera de enseñarle y hacer crecer su pasión.

consejos para enseñar ajedrez a los niños

Probablemente en tu ciudad exista algún club de ajedrez que organice encuentros y torneos. Éstos son una oportunidad maravillosa para que tu hijo pueda conocer a otros niños interesados en este hobby y compartir con ellos su progreso y sus inquietudes.

Afortunadamente, hay muchas webs donde pueden encontrar contenidos de calidad, como tutoriales, anécdotas, resúmenes de partidas, etc. Toda esa información le ayudará a consolidar su aprendizaje y ver el ajedrez desde perspectivas diferentes a las que tú, como padre o madre puedas ofrecerle.

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